lunes, 7 de noviembre de 2016

NOTAS VARIAS: CANCER DE MAMA. ENTRENAMIENTO FUNCIONAL



Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama
El Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que se celebra en todo el mundo cada mes de octubre, contribuye a aumentar la atención y el apoyo prestados a la sensibilización, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos.
Cada año se producen 1,38 millones de nuevos casos y 458 000 muertes por cáncer de mama (IARC Globocan, 2008). El cáncer de mama es, de lejos, el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. En los países de ingresos bajos y medios, su incidencia ha aumentado constantemente en los últimos años debido al aumento de la esperanza de vida y de la urbanización, así como a la adopción de modos de vida occidentales.
Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta precozmente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. En cambio, cuando se detecta tardíamente es raro que se pueda ofrecer un tratamiento curativo. En tales casos son necesarios cuidados paliativos para mitigar el sufrimiento del paciente y sus familiares.
La mayoría de las muertes (269 000) se producen en los países de ingresos bajos y medios, donde la mayoría de las mujeres con cáncer de mama se diagnostican en estadios avanzados debido a la falta de sensibilización sobre la detección precoz y los obstáculos al acceso a los servicios de salud. El caso de María (véase más adelante) ilustra esta situación dramática que afecta a miles de mujeres en entornos con escasos recursos, pero que se puede cambiar si se implantan programas de salud pública adecuados.
La OMS fomenta los programas integrales de lucha contra el cáncer de mama como parte de los planes de lucha contra el cáncer. Las estrategias recomendadas de detección precoz para los países de ingresos bajos y medios son el conocimiento de los signos y síntomas iniciales y la demostración de cómo se realiza la autoexploración de la mama. Los programas de detección mamográfica son muy caros y solo resultan viables en países con una buena infraestructura sanitaria que se puedan costear programas a largo plazo.

Nuevas orientaciones sobre actividad física podrían reducir el riesgo de los cánceres de mama y colon

Nota para los medios de información
4 de febrero de 2011 - Realizar cada semana 150 minutos de una actividad física moderada puede reducir el riesgo de padecer cáncer de mama o de colon, según a las nuevas recomendaciones mundiales sobre actividad física y salud que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado hoy coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer.
«La actividad física desempeña una importante función en la reducción de la incidencia de determinados cánceres», ha afirmado el Dr. Ala Alwan, Subdirector General de la OMS de Enfermedades No Transmisibles y Salud. «La inactividad física ocupa el cuarto lugar entre los factores de riesgo de todas las defunciones a escala mundial, y el 31% de la población del mundo no realiza ninguna actividad física.»
En 2008, casi 460 000 mujeres murieron de cáncer de mama, mientras que cerca de 610 000 hombres y mujeres murieron de cáncer colorrectal.1

Actividad física recomendada

Según las nuevas recomendaciones, a partir de los 18 años, un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada puede reducir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles, en particular cánceres de mama y colon, diabetes y cardiopatías. Entre los 5 y los 17 años, un mínimo de 60 minutos de actividad física entre moderada e intensa puede proteger la salud de los jóvenes y, a su vez, reducir el riesgo de padecer esas enfermedades.

Aumento de la inactividad

La inactividad física está aumentando en muchos países, lo que repercute de forma importante en esos cánceres, además de en otras enfermedades no transmisibles tales como las cardiovasculares y la diabetes. La inactividad física se asocia con lo siguiente:
  • 3,2 millones de muertes al año, de ellas 2,6 millones en países de ingresos bajos y medianos;
  • más de 670 000 muertes prematuras (personas de menos de 60 años);
  • un 30% de la carga de diabetes y cardiopatía isquémica.

Otros factores que contribuyen al cáncer

La comunidad internacional tiene que prestar atención también a las investigaciones sobre otros factores que contribuyen al cáncer. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), el organismo de la OMS especializado en el cáncer, encabeza los estudios sobre los factores de riesgo del cáncer.
El Profesor Chris Wild, Director del CIIC, ha declarado: «La inactividad física es un factor de riesgo de las enfermedades no transmisibles, pero es modificable y, por consiguiente, puede ser de gran importancia para la salud pública. Modificar el grado de actividad física plantea retos a escala personal, y también los plantea a escala social».

Día Mundial contra el Cáncer

El Día Mundial contra el Cáncer se celebró por primera vez en 2005, bajo los auspicios de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC). Este año coincide con los preparativos de la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre prevención y control de los cánceres y los otros tres tipos más mortíferos de enfermedades no transmisibles (las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes), el 19 y 20 de septiembre de 2011. Esas cuatro enfermedades son responsables de más del 60% de la mortalidad mundial total, es decir, unos 35 millones de personas cada año.
El Dr. Eduardo Cazap, Presidente de la UICC, ha declarado: «La cumbre de las Naciones Unidas sobre enfermedades no transmisibles ofrece una oportunidad histórica para que los gobiernos se comprometan a aplicar programas que eviten el sufrimiento y la muerte de millones de personas por causa de los cánceres y otras enfermedades crónicas. Las enfermedades no transmisibles están aumentando de modo espectacular, en particular en los países en desarrollo, donde se registran casi el 80% de las muertes. Desafortunadamente, la evolución de los modos de vida, por ejemplo la disminución de la actividad física, está deteriorando la salud de las personas, lo que, a su vez, las hace más propensas a padecer enfermedades tales como el cáncer.»
Las recomendaciones en materia de actividad física se prepararon, en parte, para proporcionar a los Estados Miembros de la OMS la base científica necesaria para elaborar políticas destinadas a programas de actividad física que promuevan la buena salud. La mayoría de los países, en particular los de ingresos bajos y medianos, carecen de directrices nacionales sobre actividad física.
A escala mundial, los cánceres de pulmón, mama, estómago, hígado y colon y recto son causantes de la mayoría de las defunciones por cáncer. En 2008, la mayor parte de la mortalidad por cáncer se registró en las regiones menos adelantadas, y se prevé que si no se adoptan medidas aumentará en los próximos decenios.

Nota para los redactores

El cáncer es la segunda causa de muerte a escala mundial, por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Se dispone de amplios conocimientos sobre las causas del cáncer y las intervenciones para prevenirlo y tratarlo. Se pueden disminuir y controlar los cánceres poniendo en práctica estrategias basadas en datos probatorios encaminadas a prevenir el cáncer y detectarlo precozmente y a tratar a los pacientes con cáncer.
Entre los factores de riesgo se cuentan los siguientes:
  • consumo de tabaco;
  • infecciones crónicas por virus tales como el de la hepatitis B (cáncer de hígado) y del papiloma humano (cáncer cervicouterino);
  • sobrepeso u obesidad;
  • radiaciones;
  • algunos factores alimentarios;
  • inactividad física;
  • uso nocivo del alcohol;
  • algunas exposiciones en el entorno laboral;
  • diversos productos químicos del medio ambiente.
Se dispone de estrategias de prevención para evitar los factores de riesgo, por ejemplo, el Plan de acción 2008-2013 de la Estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.
Otras estrategias conexas:
  • las Recomendaciones mundiales sobre actividad física en pro de la salud
  • el Convenio Marco para el Control del Tabaco
  • la Estrategia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol
  • la Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud.
Otras estrategias de prevención son la vacunación contra el virus del papiloma humano (HPV) y el virus de la hepatitis B (HBV), que son causas importantes del cáncer cervicouterino y del cáncer de hígado, respectivamente; el control de los peligros del entorno laboral y del medio ambiente, y evitar la exposición excesiva a la luz solar.

Contactos para los medios de información

Paul Garwood
Responsable de comunicación
Organización Mundial de la Salud
Teléfono: +41794755546
E-mail:
garwoodp@who.int
Nicolas Gaudin
Organización Mundial de la Salud, CIIC
Celular/móvil: +33 680 572 966
E-mail:
gaudin@iarc.fr

Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud

Prevenir las enfermedades no transmisibles

Descripción: http://www.who.int/entity/rpc/guidelines/physical_activity_recom_es.jpg
La OMS ha elaborado las Recomendaciones mundiales sobre la actividad física para la salud con el objetivo general de proporcionar a los formuladores de políticas, a nivel nacional y regional, orientación sobre la relación dosis-respuesta entre frecuencia, duración, intensidad, tipo y cantidad total de actividad física y prevención de las enfermedades no transmisibles (ENT).
Descripción: http://www.who.int/entity/dietphysicalactivity/COLLAZOS_boy-ball.JPG
Las recomendaciones que figuran en ese documento distinguen tres grupos de edad: 5-17 años, 18-64 años y más de 65 años. A continuación se indican las recomendaciones para cada grupo de edad. Para más información, haga clic abajo y descargue el documento completo, o pulse un grupo de edad concreto para consultar las recomendaciones específicas.
Jóvenes (5 a 17 años)
Para los niños y jóvenes de este grupo de edades, la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT, se recomienda que:
  • Los niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa.
  • La actividad física por un tiempo superior a 60 minutos diarios reportará un beneficio aún mayor para la salud.
  • La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.
Adultos (18 a 64 años)
Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física consiste en en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos a pie o en bicicleta), actividades ocupacionales (es decir, trabajo), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT y depresión, se recomienda que:
  • Los adultos de 18 a 64 años dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.
  • La actividad aeróbica se practicará en sesiones de 10 minutos de duración, como mínimo.
  • Que, a fin de obtener aún mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades aumenten hasta 300 minutos por semana la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.
  • Dos veces o más por semana, realicen actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares.
Adultos mayores (de 65 años en adelante)
Para los adultos de este grupo de edades, la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando o en bicicleta), actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias.
Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y funcional, y de reducir el riesgo de ENT, depresión y deterioro cognitivo, se recomienda que:
  • Los adultos de 65 en adelante dediquen 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.
  • La actividad se practicará en sesiones de 10 minutos, como mínimo.
  • Que, a fin de obtener mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades dediquen hasta 300 minutos semanales a la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien 150 minutos semanales de actividad física aeróbica vigorosa, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa.
  • Que los adultos de este grupo de edades con movilidad reducida realicen actividades físicas para mejorar su equilibrio e impedir las caídas, tres días o más a la semana.
  • Convendría realizar actividades que fortalezcan los principales grupos de músculos dos o más días a la semana.
  • Cuando los adultos de mayor edad no puedan realizar la actividad física recomendada debido a su estado de salud, se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado.
·         Las mujeres que realizan actividad física exhaustiva a lo largo
·         de la adolescencia y de los primeros años de madurez son las
·         que resultan más beneficiadas.
·         Aunque sólo un cuarto de los cánceres de mama aparecen en la
·         premenopausia, los tumores en mujeres jóvenes habitualmente son
·         mas agresivos que en mujeres que ya han pasado la menopausia. En
·         un estudio de seis años (Estudio sobre la Salud de las Enfermeras),
·         los investigadores analizaron la actividad física en la adolescencia y la
·         madurez de 64.777 participantes, desde los 12 años hasta su edad
·         actual (la franja de edad al inicio del estudio de las participantes era
·         de 33-51 años). La actividad física se dividió en exhaustiva (e.g.
·         correr, deportes de raqueta, largos de natación), moderada (e.g.
·         gimnasia, aeróbic) o ligera. A cada tipo de actividad se le asignó un
·         valor metabólico equivalente (MET en inglés); la cantidad total se
·         calculaba según los MET/horas semanales multiplicando las horas
·         semanales de cada una de las actividades por su valor MET
·         correspondiente y luego sumándolas todas. Los casos de cáncer de
·         mama entre las participantes del estudio también fueron confirmados
·         con informes médicos.
·         Las mujeres cuya actividad física superaba los 54 MET/horas
·         semanales tenían un 23% menos de posibilidades de contraer cáncer
·         de mama invasivo antes de la menopausia que las que no llegaban a
·         los 21 MET/horas semanales. Los autores del estudio observaron un
·         umbral: las mujeres que superaban los 39 MET/horas semanales (el
·         equivalente a 3,25 horas a la semana corriendo o 13 horas
·         semanales andando) también tenían un 23% menos de incidencia de
·         cáncer de mama en la premenopausia que aquellas que no llegaban a
·         esa cifra. La actividad física en las edades más tempranas (12-22) iba
·         asociada a la máxima protección, incluso entre las participantes que
·         luego pasaron a ser menos activas. La menarquía, así como otras
·         características menstruales o el índice de masa corporal no afectaba
·         la relación entre la actividad física i el riesgo de cáncer de mama.
·         Comentario
·         Los autores apuntan que, aunque otros estudios sobre la actividad
·         física y el riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia no han
·         obtenido resultados relevantes, la actividad física no siempre fue
·         evaluada con el detalle suficiente o también en la adolescencia. Una
·         limitación importante de este estudio es que se ha centrado
·         principalmente en enfermeras de raza blanca y los resultados puede
·         que no sean aplicables a mujeres de etnias distintas. Aún así, el
·         mensaje es claro: diagnosticar un cáncer de mama antes de la
·         menopausia es menos probable en mujeres que realizan actividad
·         física habitualmente.
·         Artículo en inglés

NEW ENGLAND JOURNAL OF MEDICINE July 3, 2008

Lifetime Physical Activity and Risk for Premenopausal Breast Cancer

Andrew M. Kaunitz, MD reviewing Maruti SS et al. J Natl Cancer Inst 2008 May 21.
1.      Andrew M. Kaunitz, MD
Women who engaged in regular strenuous exercise during adolescence and young adulthood benefited most.
1.      Andrew M. Kaunitz, MD
Although only one quarter of breast malignancies occur before menopause, tumors in young women tend to be more aggressive than those in postmenopausal women. During a 6-year follow-up of 64,777 participants in the Nurses’ Health Study, investigators assessed adolescent and adult physical activity as reported from age 12 years to the participants’ current ages (age range at study entry, 33–51). Physical activity was defined as strenuous (e.g., running, racquet sports, swimming laps), moderate (e.g., aerobics), or walking (categorized by pace). Each form of activity was assigned a metabolic equivalent (MET) value; total amounts were calculated as MET-hours per week (MET-hours/week) by multiplying the weekly hours of each activity by the corresponding MET values and summing all the values. Self-reported incident breast cancer was confirmed with medical records.
Women who reported lifetime physical activity of ≥54 MET-hours/week had a 23% lower risk for invasive premenopausal breast cancer than did those reporting <21 MET-hours/week (P for trend, 0.04). The authors noted a threshold effect: Women who reported ≥39 MET-hours/week (the equivalent of running 3.25 hours/week or walking 13 hours/week) also had a 23% lower incidence of premenopausal breast cancer than did those engaging in fewer weekly MET-hours (P<0.05). Physical activity during the youngest age range (12–22) was associated with the greatest protection, even among participants who became less active later in life. Adjusting for age at menarche, other menstrual characteristics, and BMI did not change the association between physical activity and breast cancer risk.

Comment

The authors note that, although other studies in which physical activity and risk for premenopausal breast cancer was assessed have yielded inconsistent results, total activity was not always evaluated in sufficient detail or during adolescence. An important limitation of this study of primarily white nurses is that the results might not apply to women of other ethnicities. Nonetheless, the overall message is clear: Premenopausal breast cancer is less likely to be diagnosed in adolescents and young adult women who engage in regular, strenuous physical activity.

Cancer de mama: Ejercicios para mejorar

Descripción: deporte salud



La actividad física mejora la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama y alivia la atrofia muscular que les provocan la enfermedad y los tratamientos. Aunque hasta ahora ya se habían destacado los beneficios del ejercicio para la prevención de ciertos tipos de tumores, es la primera vez que se destacan sus ventajas para aliviar la fatiga crónica que afecta a este colectivo.
Estas conclusiones se extraen de un trabajo de la Universidad Europea de Madrid en colaboración con el Gabinete Médico Deportivo del Ayuntamiento de Miranda de Ebro (Burgos) y que ha sido galardonado con el Premio Nacional de Investigación en Medicina Deportiva de la Universidad de Oviedo.
Los autores de la investigación, dirigidos por el catedrático Alejandro Lucía, compararon la evolución de 16 mujeres supervivientes de un cáncer de mama (entre 40 y 60 años) divididas en dos grupos: la mitad fue asignada a un programa de entrenamiento suave, tres sesiones semanales de 90 minutos supervisadas por un especialista, mientras que el resto mantuvo los hábitos sedentarios que caracterizan a estas pacientes.
La combinación a lo largo de ocho semanas de trabajo aeróbico (20 minutos de suave pedaleo) y fuerza, a base de varias series con pesas dirigidas a trabajar todos los grupos musculares y aumentar la movilidad de las articulaciones, permitió aliviar la fatiga crónica de las ocho mujeres, que mejoraron sensiblemente su estado respecto a las que no hicieron ejercicio.
"No sólo es importante que se hayan observado mejorías en un periodo tan corto", señala el profesor Lucía a 'elmundosalud.com, "sino que hemos empleado una aproximación integral que nos permite rebatir las actuales recomendaciones: Ante esa sensación crónica de cansancio lo mejor es fatigarse un poquito todos los días", concluye.
Después de las ocho semanas, el grupo del entrenamiento no sólo redujo sus niveles de grasa corporal sino que las mujeres experimentaron una sensible mejoría tanto de su función física y su fuerza muscular, como sobre todo de su calidad de vida, tal y como ellas mismas confesaron en los cuestionarios que respondieron al finalizar el estudio.
De hecho, las 16 han pedido poder continuar con este programa una vez finalizado el estudio, tal y como explica a 'elmundosalud.com' Fernando Herrero, el médico deportivo que supervisó su seguimiento. "Ellas estaban muy motivadas y lo habían asimilado muy bien", señala, al tiempo que destaca las relaciones sociales y los sentimientos de compañerismo que surgieron en el grupo. Ahora son ellas mismas quienes se pagan el gimnasio aunque el Ayuntamiento de Miranda sigue supervisándolas gratuitamente para evitar la aparición de lesiones.
El doctor Herrero trata ahora de que la experiencia pueda extenderse a otros grupos de mujeres aunque, mientras tanto, recomienda a los pacientes que hayan superado un cáncer que "salgan a pasear, saquen al perro, suban las escaleras andando, eviten coger el coche...", actividades que no serán tan completas como este programa pero les permitirán aliviar esa sensación de fatiga.
Además, tal y como señala el profesor Lucía, estos beneficios podrían verse ya desde la quimioterapia. "Nosotros hemos comenzado con supervivientes de un cáncer de mama porque es un grupo más fácil, pero cuanto peor está un paciente más se va a beneficiar del ejercicio, que es un 'fármaco' buenísimo".

Larenses con todo en nacional de pista y ruta


Escrito por Williams Linárez Foto: Luis Salazar
Descripción: http://cdn.elimpulso.com/media/ciclismo-lara-2510-320x192.jpg
La representación larense de ciclismo hizo su presentación oficial en la sede de la Fundación de Deportes del estado Lara (Fundela) de cara al campeonato nacional prejuvenil federado de pista y ruta en honor a Gregoria Pacheco, que comienza este sábado en Barquisimeto.
La rueda de prensa fue convocada por el presidente de Fundela, Carlos Rodríguez, el mandatario de la asociación de ciclismo, Michelle Mantola, el director de alto rendimiento, Telvis Torres, comisarios y personal logístico, quienes explicaron que esta competencia servirá para demostrar al pueblo larense el potencial que tienen los jóvenes de la selección, quienes son favoritos en las preseas.
El equipo está conformado por Paola Torres, Marinés Pino, María Pinto, Cielo Riera, José Díaz, Cristofer Durán, Wil López, Carlos Peña, Luis Colmenárez, Luis Álvarez, Reinier Galíndez, Alexandro Verde y Kelvinger Mendoza.
La carrera comenzará el sábado a las 2.00 pm en la contrarreloj para damas y caballeros, que partirá del sector Piedra Colorada, recorriendo Boca Ancha y así culminar en la avenida Alí Primera en el sector de Pavia.
El domingo la prueba será en un circuito entre las avenidas Los Horcones y La Salle, con retorno en la calle 20 en el oeste de la ciudad.
Desde el lunes hasta el viernes se competirá la modalidad pista en el velódromo Héctor Alvarado. El entrenador del equipo Yonathan Leal, afirma que desean superar su marca de 23 preseas obtenidas el año pasado en Trujillo y así mantener el título en casa.





Descripción: efdeportes.com
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/esqui1.gif
Entrenamiento funcional:
revisión y replanteamientos
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/esqui4.gif
 

*Asociación Técnicos y Profesionales de la Actividad Física y
el Deporte de la Comunidad Valenciana.
Departamento de Formación, Investigación e Innovación Técnica.
Lcdo. Educación Física. Especialista Actividad Física y Salud.
**Estudiante de 5º curso Licenciatura en
Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
 

Juan Ramón Heredia Elvar*
Miguel Ramón*
Iván Chulvi**

juanrafitness@hotmail.com
(España)
 
 
 
 

Resumen
    En el entrenamiento orientado a la salud, existen numerosas propuestas de "entrenamiento funcional", basadas en la progresión de ejercicios que buscan una transferencia/preparación con los movimientos y actividades de la vida diaria. En este artículo se realizará una revisión del concepto y planteamientos al respecto de dicho entrenamiento.
    Palabras clave: Actividades vida diaria. Salud. Integración neuromuscular. Progresión. Funcional. Estabilización.
 
 
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/esqui2.gif
http://www.efdeportes.com/ Revista Digital - Buenos Aires - Año 11 - N° 98 - Julio de 2006
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/esqui3.gif




1 / 1
    En el entrenamiento actual orientado a la salud, existe la tendencia de dar una orientación más funcional a los ejercicios de entrenamiento. Dicha funcionalidad, desde nuestro punto de vista, ha sido en muchos casos malinterpretada y en otro "manipulada" y mercantilizada para proponerla como panacea y "nuevo" método de entrenamiento.
    Nosotros estamos convencidos y creemos firmemente en la utilidad y los beneficios de dicho entrenamiento funcional, pero observamos ciertas discrepancias con mucha de la información y planteamientos que se están desarrollando y relacionando con dicho concepto de "funcionalidad". Desarrollamos el presente artículo con ánimo constructivo, partiendo de las observaciones realizadas por algunos de nuestros alumnos y muchos de los asistentes a seminarios y workshops, que nos hacen replantear y cuestionar constantemente dicha cuestión con su incesante interés.
    La primera cuestión es terminológica, "entrenamiento funcional" (Tous, 1999) en el entrenamiento deportivo atiende al entrenamiento de la vía neural (sincronización-reclutamiento UM) con vistas a producir un óptimo rendimiento muscular, debiendo diferenciarse del concepto de entrenamiento funcional (muy en boga en EEUU) relativo a la funcionalidad de la tarea en relación a la creación de movimientos que imiten las posiciones y situaciones naturales que se podrían dar en situaciones reales de la vida cotidiana, o de la competición deportiva (coincidimos con Tous (1999) en que se podría ajustar más al denominado "entrenamiento cognitivo"), aunque tal y como afirma dicho autor (Tous, 1999) es cuestión de escoger una u otra terminología.

Entrenamiento funcional: ¿ejercicios con "transferencia" a las actividades de la vida cotidiana (AVC)?
    Existen numerosas propuestas de "entrenamiento funcional" , basadas en la progresión en ejercicios en case a los requerimientos de estabilización, pero entendemos muchos de ellos como meras propuestas de utilización de material y ejercicios y no en una microprogresión lógica integrada en un proceso global de entrenamiento.
    El entrenamiento funcional está definido en base a aquellos movimientos integrados y multiplanares que implican aceleración conjunta, estabilización y deceleración, con la intención de mejorar la habilidad del movimiento, de la fuerza de la zona media y la eficiencia neuromuscular. Así la justificación para dicho tipo de entrenamiento se basa en una mayor aplicación para las actividades ¿cotidianas? y el empleo de ejercicios o actividades "naturales".
    Nosotros consideramos que las actividades naturales en la sociedad actual, serán y son distintas de los movimientos que podrían realizarse hace 1000, 100, 50 e incluso 10 años y que dicha "naturalidad" (cotidiana, repetida, etc.) será distinta en cada caso de la propia actividad del sujeto (¿debería entrenar igual un conductor de transporte que un albañil o una peluquera?). Además debemos considerar y plantear si no sería necesario un análisis mucho más profundo al respecto, de la necesidad de un entrenamiento que implique movimientos y grupos musculares menos solicitados o que poseen cierto desequilibrio tónico-postural.
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/efunc01.gif
    El entrenamiento funcional no debería justificarse en base a una supuesta "preparación" para actividades cotidianas que, ya de por sí, son poco saludables, pues suponen un elevado estrés para determinadas estructuras anatómicas. Así por ejemplo, estudios epidemiológicos han mostrado que cargas importantes de cizalla, compresión, la mayor velocidad del tronco, momento de fuerza extensor en el raquis, trabajo con cargas pesadas, parece aumenta la frecuencia del dolor lumbar o el incremento del riesgo de lesión raquídea (McGill, 2002).
    Pongamos un ejemplo con la rotación de tronco. El raquis en rotación, puede alcanzar 90º a cada lado, siendo el raquis cervical el que aporta mayor amplitud (45º-50º), seguido del segmento torácico (35º) gracias a la disposición de sus apófisis articulares y, por último, el raquis lumbar, donde la rotación es muy limitada: 5º (Kapandji, 1981).
    Aunque hay que resaltar que durante los movimientos de rotación los músculos del tronco se activan para generar movimiento pero también para mantener el equilibrio y la estabilidad raquídea (McGill, 1991; Ng, Richardson, Parnianpour y Kippers, 2002 en Vera-García Vera-García y col., 2005), dicha acción articular puede ser realizada en unos límites saludables de unos 45º. Sobrepasar dicha amplitud podría generar, principalmente (López, 2000):
·         Gran presión en discos intervertebrales
·         Rotura del núcleo y anillo del disco
·         Deformación y degeneración de los discos intervertebrales
    En muchos de los planteamientos del entrenamiento funcional orientado a la salud, se justifica la realización de rotaciones de tronco (sobrepasando dicha amplitud y con manejo de cargas) en base una supuesta preparación para las actividades de la vida diaria. Desde nuestro punto de vista, lo verdaderamente funcional sería enseñar a desplazarse globalmente, antes que forzar con rotaciones máximas de tronco fijando los pies (ver foto).
    La carga raquídea está influenciada por el peso de la misma así como por la velocidad de extensión del tronco (Granata y Marras, 1995 citados por López, 2004). Davis y Marras (2000) establecen que las actividades dinámicas juegan un papel preponderante en las alteraciones lumbares, particularmente cuando el movimiento se produce en varios planos simultáneamente y cuando la velocidad es mayor.
    Como objetivo importante, dentro del entrenamiento funcional estará el desarrollo de una correcta higiene postural (mantenimiento de adecuada ATPE en todas las situaciones) y su aplicación a todas las situaciones cotidianas, desde la manera de llevar la compra, entrar en un vehículo, hasta la manera de conseguir una buena postura de descanso nocturno.
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/efunc02.gif

Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/efunc01.jpg
    Por otro lado, consideremos el concepto de "transferencia", definido como la influencia o efecto que tiene la ejecución de un tipo de entrenamiento, o los cambios en el propio ejercicio realizado o ambas cosas, sobre otra actividad deportiva diferente. (González y Ribas, 2002)
    Tal y como expone González Badillo (González y Ribas, 2002) el entrenamiento es un proceso permanente de intentos de transferencia (para el rendimiento deportivo o para la salud). Cuando el ejercicio es exactamente igual que aquel con el que se van a medir los resultados, no se puede hablar de transferencia (González y Ribas, 2002).
    Los ejercicios libres presentan una mayor transferencia sobre le rendimiento atlético que los realizados con máquinas (Stone y Borden, 1997 en González y Ribas, 2002). Además la realización de dichos ejercicios libres supone una mayor incidencia sobre los niveles de coordinación intermuscular, integración neurológica, etc.
    La transferencia se producirá (a partir de González y Ribas, 2002) cuando se estimulan uno o varios factores del rendimiento en la actividad receptora de la transferencia, como pueden ser los ángulos en que se aplica la fuerza, tipo/s activación muscular, fase del movimiento y velocidades-cadencias del mismo, además de considerar los límites saludables de las acciones articulares componentes del movimiento (en este caso cuando hablamos de fitness).
    Debemos considerar no perder de vista los principios básicos de entrenamiento. El desarrollo de ejercicios integrados, variados, multiplanares, etc., será siempre adecuada si se consideran los factores de estímulo mínimo (y por tanto necesidad de repetición) para producir adaptaciones, debiéndose planificar y programar dichos ejercicios atendiendo al nivel de carga (externa-interna) al nivel de rendimiento actual del sujeto y el proceso global de entrenamiento.

¿Aislamiento muscular? vs. entrenamiento por cadenas musculares
    Es muy común referirse a los ejercicios con mayor o menor grado de "aislamiento" muscular. Tal como expone Tous (1999) dicho término puede llevar a la creencia de la posibilidad de aislar por completo un grupo muscular sin que exista actividad en los músculos cercanos o que actúan como sinergistas, recomendando el término preferenciación o implicación dominante (Siff y Verhoshansky, 2000) como más apropiado y cercano a la realidad y entendiendo pues que el entrenamiento más analítico y clasificado por grupos musculares no atiende a una realidad (seguimos hablando de "entrenamiento de bíceps" -¿entrenamos solo este músculo?- y no de "flexores de codo").
    Debemos considerar el conjunto de factores que integran el movimiento humano. El movimiento humano no es un hecho aislado, sino una sucesión de interacciones entre la información sensorial, excitaciones e inhibiciones del Sistema Nervioso Central y la acción de los propios músculos. Según H. Jackson, nuestro cerebro no sabe de músculos, sino de movimientos; dicho de otra manera, nuestro sistema nervioso actúa mediante movimientos y no mediante músculos (Vélez, 2000). De alguna manera, podríamos afirmar, que las activaciones analíticas (aisladas) de un músculo no existen, los movimientos implican la concurrencia de agonistas, estabilizadores, etc. (sinergia muscular), pudiendo establecer el trabajo muscular en forma de cadenas musculares.
    Debemos empezar a plantearnos la necesidad de no separar y entender de forma aislada los distintos órganos y sistemas que componen una "máquina" tan precisa y preciosa como nuestro cuerpo. Se ha de entender como un "todo" que funciona como una orquesta, sonando acompasadamente en cada instante. Y en esta idea está basado el principio de unidad funcional. La búsqueda de interacciones y heterocronismos entre dichos órganos y sistemas deberá ser considerado y abordado desde una perspectiva interdisciplinar (abarcando a todas las ciencias).
    La propuesta de entrenamiento por "cadenas musculares" nos parece muy interesante y acertada, pero deberíamos considerarla como una progresión dentro del proceso de entrenamiento (desde nuestro punto de vista debiendo integrarse adecuadamente en dicho proceso), pues si reflexionamos, cualquier "cadena" será tan fuerte/rendirá en función de su eslabón más débil (factor limitante). Quiere decir que si solicitamos una participación integrada de una cadena muscular, debemos asegurarnos la respuesta adecuada de cada unos de sus eslabones (músculos), a fin de evitar que en la realización de un movimiento integrado algunas de las estructuras puedan lesionarse por no poseer una buena capacidad de respuesta. Cuando controlar y ejecutar correctamente un ejercicio en condiciones de alta estabilidad suponga todavía un problema, ¿deberíamos plantearnos situaciones mucho más abiertas e inestables?. Inicialmente, antes de iniciar cualquier programa o estrategia de entrenamiento, primero se deberíamos identificar los eslabones débiles para después reducirlos al mínimo.
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/efunc02.jpg
    Las fuerzas directrices de los componentes o eslabones esqueléticos derivan de acciones musculares, que a su vez son controladas por el sistema nervioso. Podemos considerar los movimientos generales, pues, como una manifestación de actividades integradas en un complejo que suele denominarse sistema neuromuscular (Gowitzke y Morris, 1999). Dichos eslabones, en su concepto original concebido desde la ingeniería, implican solapar los miembros articulados unidos con pivotes que actúan como ejes de rotación.
    Reuleaux (citado por Gowitzke y Morris, 1999) introdujo el término "cadena cinemática" para referirse a un sistema mecánico de eslabones, en el que el movimiento de un eslabón tiene unas relaciones determinadas con todos los demás eslabones del sistema (Gowitzke y Morris, 1999), por lo que para el perfeccionamiento de un movimiento estará implicado la unión de las cadenas cinemáticas, las cuales poseen muchos grados lineales y rotatorios de libertad (Siff y Verhoshansky, 2000) El perfeccionamiento del movimiento mediante las cadenas cinemáticas se aseguran mediante tres factores básicos. El primero por un incremento de la amplitud del trabajo de movimiento (ROM), el segundo por una concentración de la fuerza dinámica en cierta parte de la amplitud, y por último, una interacción óptima entre los músculos implicados ( Siff y Verhoshansky, 2000). Aunque (Gowitzke y Morris, 1999) habría que volver a definir el concepto de ingeniería de eslabones para adaptarlo a las necesidades de los especialistas en actividad física y cinesiología.
    El tipo de CADENA CINÉTICA que presentan los ejercicios es un factor que marca en gran medida la especificidad de cualquier ejercicio (Vélez, 2000).
    Consideraríamos (Aguado, 1993) como cadena cinética cerrada, aquella en la que los segmentos corporales que participan se encuentran prisioneros de un segmento externo (como por ejemplo el pedaleo en una bicicleta, el suelo, un compañero..), presentando una serie de características (Aguado, 1993):
·         Se pueden producir modificaciones del centro de gravedad del sujeto (cdg) sin que se liberen las extremidades del sistema.
·         Son cadenas muy estables.
    Dicha estabilidad o "predictibilidad" de las cadenas cinéticas cerradas, puede constituir un elemento clave sobre la enorme discusión al respecto de las clasificaciones sobre cadenas cinéticas.
    Creemos que no podría no ser adecuado basar la clasificación de una cadena cerrada dependiendo de que la articulación periférica de la cadena se encuentre con una resistencia insuperable (tal como podemos encontrar el citas de autores como Steindler (1973) ( citado por Gowitzke y Morris, 1999), puesto que en ese caso cualquier tipo de acción de tipo estático (isométrico) supondrá un tipo de cadena cerrada.
    Autores como Brunnstrom (1983) encuentran que la mayoría de las cadenas cinéticas vivas son abiertas, definiendo dos únicas cadenas cerradas en el cuerpo: la compuesta por el cinturón pélvico (unión de tres segmentos óseos en dos articulaciones sacroilíacas y en las sínfisis púbica) y el tórax (unión de las 10 costillas superiores a la columna vertebral y al tórax).
Cadenas semicerradas: No poseen un extremo libre, sino que sus extremos están sometidos a ciertas cargas. Los movimientos de batida o salto y muchos de los ejercicios con pesas y máquinas de musculación pertenecen a este tipo de cadenas (Aguado, 1993).
Cadenas abiertas: En ellas aparece un pirmer segmento que se encuentra articulado a una base fija y, con posterioridad se articulan, uno tras otro, un cierto número de segmentos (Aguado, 1993). Estas cadenas requieren de una mayor exigencia mecánica y neuromotora, y no perdonan los movimientos "en falso".
Descripción: http://www.efdeportes.com/efd98/efunc03.gif

Bibliografía
·         ANDERSON, K.G., BEHM, D.G. Maintenanace of EMG activity and loss of force output with inestability. J. Strength Cond. Res. 2004 18(3): 637-640
·         AGUADO, X (1993): Eficacia y técnica deportiva. INDE. Zaragoza.
·         BEHM, D.G., ANDERSON, K., CURNEW, R.S.: Muscle force and activation under stable and unsetable conditions. J. Strength Cond Res. 2002, 16(3):416-422
·         Bergmark, A: Stability of the Lumbar Spine. A Study in Mechanical Engineering Acta Ortopaedica Scandinavica 230 (suppl),1989.
·         Choewiki,J; McGill SM: Mechanica Stability of the In Vivo Lumbar Spine: Implications for Injury an Low Back Pain. Clinical Biomechanics, vol.11, 1996
·         COLADO, J.C., LLANA, S. : Exercisis per a l'entrenament de la musculatura flexora del tronc en el medi acuàtic. Apunts 2003 nº 73 pp 86-100
·         COSIO-LIMA, L.M., REYNOLDS, K.L., WINTER, C., PAOLONE, V., JONES, M.T.: Effects of physioball and conventional floor exercises on early phase adaptations in back and abdominal core stability and balance in women. J. Strength Cond, Res. 2003, 17(4): 721-725
·         Davis, K.G. y Marras, W.S. (2000). The effects of motion on trunk biomechanics. Clinical Biomechanics, 15, 703-717.
·         FORTE, D. Lesiones del aparato locomotor y entrenamiento personal en Jiménez, A.(coord.) Entrenamiento personal: bases, fundamentos y aplicaciones. 2005 Barcelona: Inde
·         Granata, K.P. y Wilson, S.E. (2001). Trunk posture and spinal stability. Clinical Biomechanics, 16(8), 650-659.
·         Heredia, JR (2005): El entrenador Personal: Herramientas y protocolos. Convención Play-ANEF. Barcelona.
·         Heredia Elvar, Juan R. Costa, Miguel R. Abril, Miguel M. Criterios para la Observación, Control y Corrección de Ejercicios de Musculación para la Salud. PubliCE Standard. 14/02/2005. Pid: 426
·         Jemmet, R: Spinal Stabilization: The New Science of Back Pain. Editoria RMJ Fitness and Reabilitation Consultants, 2002
·         Kapandji. A.I. 2002. Fisiología articular, Tronco y Raquis, 5ª edición. Editorial médica panamericana, Madrid, 253 p.
·         LEHMAN, G., GORDON, T., LANGLEY, J., PEMROSE, P., TREGASKIS, S.,: Replacing a Swiss Ball for an exercise bench causes varaible changes in trunk muscle activity during upper limb strength exercises. Dinamic Medicine 2005, 4: 6
·         LÓPEZ MIÑARRO, P.A. Ejercicios desaconsejados en la actividad física: detección y alternativas. 2000. Zaragoza: INDE
·         López Miñarro, PA.: Acondicionamiento muscular para el tren superior. Ejercicios desaconsejados y criterios de corrección. Curso de Técnico en Acondicionamiento Muscular en Sala de Musculación. Universidad Murcia. Instituto de Ciencias del Deporte.
·         LÓPEZ. F. , LÓPEZ C. Marco teórica-práctico para la correcta ejecución del trabajo abdominal (II) Apunts: Educación Física y Deportes 1996 (43): 25-41
·         Liemohn, WP; Baumgartner, T,: Gagnon, LH: Measuring Core Stability. J. Strength Cond Res. 2005, 19(3):583-586
·         McGill, S.M. (2002). Low back disorders. Evidence-Based prevention and rehabilitation. Champaign: Human Kinetics.
·         MONFORT, M. (2000). La estabilización del tronco como fin para la práctica de actividad física saludable. Educación Física y salud. Actas del II Congreso Internacional de Educación Física. Jérez: FETE-UGT Cádiz.
·         MONFORT, M. y SARTI, M.A. (1998). Musculatura del tronco: función y desarrollo. En: F. Ruiz y P.L. Rodríguez (Coord.). Educación Física, deporte y salud. Área de Didáctica de la Expresión Corporal, Murcia.
·         Nordin y Franquel 2001. Biomecánica Básica del sistema musculoesquelético, 3ª edición, Mc Graw Hill interamericana, 485 p.
·         Panjabi, 2003, Clinical Spinal Instability and Low Back Pain, Journal of Electromyografy and Kinesiology 13: 371-379
·         Panjabi, MM: Euer Stability of Human Ligamentous Lumbar Spine. Clinical Biomechanics, vol.7, 1992
·         Richardson C, Jull, G: Therapeutic Exercise for Spina Segmental Stabilization in Low Back Pain: Scientific Basis and Clinical Approach. Editorial Churchill Livinsgstone, 1999
·         Siff, M; Verhoshansky, Y (2000) Superentrenamiento. Barcelona: Paidotribo
·         TOUS FAJARDO, J. Nuevas tendencias en fuerza y musculación. Barcelona: Ergo, 1999
·         TOUS, J, BALAGUE, N. El entrenamiento de la musculatura abdominal: Últimas tendencias. RED 1998 Tomo XII (2) pp 17-21
·         Vélez, M: Novedades en el entrenamiento de la fuerza. III SESIONES DE ESTUDIO E.N.E. - Madrid'2000 .
·         VERA, F.J. (2000). Función de los músculos rectus abdominis y obliquus externus adbominis en el control de la postura erecta. I Congreso de la asociación Española de Ciencias del Deporte. Cáceres.
·         VERA, F.J.; GRENIER, S.G.; McGILL, S.M. (2000). Abdominal muscle response during curl-ups on both stable and labile surfaces. Physical Therapy, 80(6): 564-569.
·         ZIMMERMAN, K. Entrenamiento muscular. 2004 Barcelona: Paidotribo.
·         www.rehabilitacionintegral.com. Consulta 18/10/2005 2:32:31
Otros artículos sobre Entrenamiento Deportivo

  Descripción: www.efdeportes.com/
revista digital · Año 11 · N° 98 | Buenos Aires, Julio 2006
© 1997-2006 Derechos reservados


No hay comentarios.:

Publicar un comentario